Treblinka


Contando
despiadadamente
los cuerpos de Treblinka,
cubriéndome de una ceniza
verde y amnésica
aparto las hojas
de mi cara.
Atino a pensar:
"¡Ojalá que no!"

Es el único alivio:
La posibilidad de morir
antes de Treblinka.

Comentarios

Entradas populares